Un tributo al monte desde la danza

Imprimir

Por: Diana Valido Cernuda

Fecha: 2013-09-10 Fuente: CUBARTE

De cautivador y extrañamente singular, pudiera catalogarse el más reciente estreno de la compañía Rosario Cárdenas, que por estos días se presenta en el teatro Mella de la capital. En esta ocasión la distinguida coreógrafa, Premio Nacional de Danza 2013, le rinde homenaje a la escritora Lydia Cabrera con un espectáculo que ofrece su mirada mística y desnuda de convencionalismos. Tributo a El Monte constituye como lo describió la propia Rosario, una reelaboración de todo el mundo que ilustra en su texto Lydia Cabrera, una fuente inagotable de poesía para los creadores de todas las artes.

Un universo habitado por mariposas, pájaros, personajes de leyendas, dioses de la afrocubanía y sonidos que nacen de lo más recóndito de la naturaleza para formar una peculiar armonía. Todo esto lo logra el cuerpo de 10 bailarines que transita por diferentes pasajes del texto sin ánimos de buscar una interpretación literal y cronológica. La creadora y directora de la obra Rosario Cárdenas argumentó sobre este tema en entrevista exclusiva para Cubarte: “La magia que se oculta en el monte va más allá de la manigua, el bosque o el matorral. El monte es todo lo que existe entre las leyendas, los mitos, las religiones y sus prácticas comunes que lo tienen como escenario, pero se conjugan de muchas formas. Nos dimos a la tarea de tratar de buscar otros códigos que no eran precisamente los más utilizados.”

El espectáculo cuenta con el acertado acompañamiento de un trabajo audiovisual, bajo la dirección de Pablo Massip que se entremezcla con los significados de la danza para ilustrarnos un mundo donde el fuego, la tierra y el agua rigen los destinos del monte. Los videos aparecen en diferentes momentos, desde una perspectiva documental. Las disolvencias y los planos sugerentes predominan, en el empeño de mostrar disímiles lecturas sobre este universo en el cual se adentra Rosario. Una propuesta sin dudas, revolucionadora dentro de los límites del escenario tradicional.

También resalta el empleo de las sombras chinescas para jugar con las luces, las dimensiones y los tamaños. En esta coreografía se explotó con magistralidad el tema de la iluminación para construir personajes y describir atmósferas, con el diseño de luces de Antonio Martínez. De esta forma aparecen los cocuyos, fuegos y rostros que se transforman en alegría, ira y angustia, según el ángulo de la iluminación.

La música también marcó un punto de relevancia en la obra. Los acostumbrados sonidos de la religión afrocubana se entremezclaron con el diseño electroacústico de DJ Ivan Lejardi y la colaboración de Juan Piñera para formar un sonido totalmente diferente, que tiene gran responsabilidad en el éxito de este espectáculo. En este sentido destacó también la participación en vivo del grupo de rap Fuera de Norma. Sobre estos últimos, Rosario explicó en entrevista que el tema interpretado nació del propio trabajo de mesa entre los músicos, bailarines y la dirección, luego de la investigación y estudio de la obra de Lydia Cabrera.

Tributo a El Monte busca en todo momento otras lecturas para ese escenario de donde provienen muchos de nuestros orígenes. En este sentido señala Roberto Pérez León como prefacio de la obra “Rosario no se aferra al folclorismo ramplón ni a la cubanía de lo very tipical, se sumerge en la espesura jeroglífica de señales y asombros que conducen al milagro de los nuevos saboreos que es siempre la obra de Lydia Cabrera: una cita con nuestra totalidad, esta vez avivada por el intelecto de la danza”, afirma Pérez León.

Así lo reafirma la destacada coreógrafa al explicar “Nos interesaba trabajar con los signos. Por ejemplo los guerreros son varios en la religión pero también existen diferentes tipos de lucha en la actualidad y este era uno de los retos en la obra: tratar de conjugar nuestra cotidianeidad con esos elementos. En el ámbito de la religión no quisimos ceñirnos propiamente a la manera habitual de traducir los colores ya que pueden ser vistos de forma estereotipada y demasiado empleada.”

Quizás por esta razón, aparecen señales poco comunes para el espectador acostumbrado a las marcas tradicionales de la religión yoruba. Estas pistas que utiliza la coreógrafa marcan el avance en la forma de recrear nuestra identidad desde patrones renovados. Desde esa perspectiva encontramos un bailarín con tacones rojos que intenta seducir violentamente a su compañera que lleva de atuendo una bufanda azul. Una interpretación postmodernista por parte de Rosario para reflejar la lucha entre Yemayá y Changó cuando este último intentó poseerla y ella en cambio lo llevó al centro del mar y lo arrojó desde el bote como castigo por su irrespeto. No obstante, las interpretaciones se trasmutan y son válidas todas.

De forma inusual se insertaron sobre la escena otros elementos que aportaron vida a la dramaturgia coreográfica. Las mangueras, sogas y palos intervienen de la mano de los bailarines para dibujar un entorno místico donde se convierten en bejucos, majases, lianas de árboles y cuanta alegoría pueda aludir a nuestra imaginación.

La diseñadora de vestuario alemana Cris-Cris, quien trabajó junto a Lisandra Ramos conversó con Cubarte sobre los retos que implicó asumir la confección del vestuario en esta obra. “Rosario es una persona que da mucha libertad para el trabajo de los otros especialistas que intervienen como en mi caso. Esta situación a su vez exige mucha más dedicación para ir descubriendo poco a poco qué tipo de vestuario es más funcional para cada bailarín en un momento coreográfico específico. El tema es naturaleza, mística, poesía todos esos elementos unidos también están en la colección de vestuario. Aparecen personajes como el caracol polimita (molusco endémico de Cuba) o el pavo real que por sí solo inducen a los misterios del monte cubano. Este es mi primer trabajo con Rosario y ha significado una grata experiencia. Normalmente no trabajo con coreógrafos sino con directores de teatro”, añadió la diseñadora.

Tributo a El Monte tendrá sus últimas presentaciones los días 13, 14 y 15 de septiembre en el horario habitual de fin de semana en el teatro Mella. Una oportunidad exclusiva para acercarse a la última creación del Premio Nacional de Danza 2013, Rosario Cárdenas.

 

tributo4